
Nuestro trabajo social nace del encuentro directo con las personas y los territorios. Escuchar, reconocer las capacidades existentes y construir junto a quienes viven cada realidad: así ha sido nuestro camino.
Dos programas representan mejor esta historia: Cuadras Recreativas y Felicidad sobre Ruedas.
Cuadras Recreativas nació de una realidad concreta. En el barrio Camilo Torres había pocos espacios de recreación y encuentro para niños, jóvenes y familias, en un contexto donde la delincuencia y las drogas estaban presentes.
"¿Era posible crear un espacio diferente dentro del barrio?" — la pregunta que le dio origen, desde la experiencia personal y comunitaria de Edward Orozco.
La respuesta comenzó con actividades sencillas: torneos y encuentros entre vecinos. Poco a poco, esa actividad recreativa se convirtió en un espacio de integración familiar y comunitaria. Así nacieron las Cuadras Recreativas.
Con el tiempo, la experiencia comenzó a llegar a otros sectores de Manizales. Comunas y barrios encontraron en las Cuadras Recreativas una forma de generar encuentros entre vecinos, fortalecer la convivencia y recuperar espacios para las familias.
Después, la experiencia llegó también a sectores rurales y se convirtió en una metodología capaz de adaptarse a distintas comunidades. Lo que comenzó en una cuadra terminó demostrando que la recreación también puede fortalecer el tejido social.
Juego
Familia
Comunidad
Deporte
Integración
TerritorioFelicidad sobre Ruedas nació a partir de una pregunta sobre la inclusión y la participación de las personas mayores en los espacios de ciudad: la necesidad de una mujer de 93 años, y la reflexión sobre la falta de oportunidades para que muchas personas mayores participaran activamente en ciclovías, desfiles y otros eventos públicos.
A partir de esa necesidad se conformó un grupo de personas que empezó a buscar recursos, hacer rifas, vender boletas y reunir apoyos para construir las primeras bicicletas. Así comenzó a rodar Felicidad sobre Ruedas.
Con el paso del tiempo, el programa creció y comenzó a acompañar a más personas y espacios de cuidado para adultos mayores. También ha desarrollado experiencias con jóvenes en condición de discapacidad.
Buscamos que quienes durante mucho tiempo han permanecido al margen puedan volver a recorrer la ciudad, participar en sus actividades y compartir nuevas experiencias.
Volver a recorrer la ciudad y participar en experiencias fuera de los espacios habituales.
Compartir con otras personas, familias, voluntarios y comunidades.
Estar presentes en actividades que hacen parte de la vida de la ciudad.



